Cuando se habla de Bankia o de CatalunyaCaixa, todo el mundo tiene una opinión formada. Con mayor o menor rigor, hasta el último habitante de este país se ha enterado (si ha querido) de la cantidad de ayudas que ha recibido la banca por parte del estado. Privatizar beneficios y socializar perdidas.
Pero hay una serie de casos que me parecen todavía peor. Casos que pasan desapercibidos, pero que nos afectan tanto o más que los mencionados bancos. Me refiero al transporte público. Privatizar beneficios y socializar deudas.











