Confesiones de un estudiante de ingeniería desengañado (y cabreado)

Confesiones de un estudiante de ingeniería desengañado (y cabreado)

Nos prometieron El Dorado. Nos convencieron de que nuestro trabajo como Señores Ingenieros (a.k.a Masters del Universo), consistiría en arrugar nuestros elegantes culos tras una lujosa mesa de caoba. Que sólo tendríamos que firmar con nuestra pluma italiana algunos informes, que el trabajo sucio lo hacían los programadores de FP subcontratados por alguna consultora de dudosa reputación.

Ese ensueño era un bálsamo para nuestros enrojecidos anos, y así nos lo repetíamos una y otra vez, como un mantra, al salir de una revisión de Campos Electromagnéticos: “Algún día seré como Tony Stark”. ¿Acaso no era de una justicia kármica tras más de media década de sufrimiento ingenieril? ¿Quién en su sano juicio bebería tantos litros de café barato hasta rozar los nebulosos límites de la realidad por falta de sueño? ¿Sólo para terminar a tiempo unas horripilantes memorias de prácticas que servirían, como mucho, para tener derecho a examen?

“Es para que os acostumbréis a lo que os espera en el mundo laboral”, explicaban algunos profesores. ¡Un momento! ¿Pero no decían que ser ingeniero era ya suficiente para ser un semidiós corporativo? ¿Acaso lo que nos esperaba era presión hasta el agotamiento y el sacrificio a cambio de exiguas recompensas? Algunos ya empezábamos a sospechar, aunque el velo persistía en nuestros ojos.

Y es que uno pierde la inocencia cuando deja de pensar que esforzarse es sinónimo de aprobar. Si muchos hubiéramos sabido que ésta sería una metáfora de la vida laboral quizás nos habríamos apartado de la senda de la titulitis rentabilis, o hubiéramos explorado otras vocaciones menos prometedoras.

Algunos nos sentíamos como espartanos, luchando contra las frustraciones de los primeros cursos mientras veíamos cómo abandonaban muchos compañeros, guerreros caídos, hacia carreras menos áridas (y con más opciones femeninas): LADE, Psicología, ¡incluso Medicina! En nuestra arrogancia juvenil los creímos débiles y convertimos su fracaso en nuestra motivación.

Cuando estaba entre 2º y 3º (a partir de 1º uno nunca sabe en qué curso está) perdí la beca y empecé a trabajar por mi cuenta reparando ordenadores. Ya estaba harto de formatear PCs a vecinos y primos por la cara, así que me convertí en algo que podríamos llamar: autónomo destrangis. De un azar a otro, acabé trabajando de sysadmin externo para varias empresas. Comencé a desarrollar habilidades que nadie se molestó en enseñarme en la Universidad. El plan de estudios de teleco en Granada (antes de Bolonia) no incluía en su programa oficial ni una sola asignatura sobre economía. Te preparaban para ser investigador y para sufrir. Poco más.

¿Y por qué os cuento ésto? ¿Para vanagloriarme de mis batallas? Sólo en parte. Pero también para contaros cómo llegué a una de las revelaciones de esta cruda realidad que todos vislumbramos tarde o temprano: el 80% de todo lo que estudiamos en la ingeniería NO sirve para nada fuera de la Escuela. Muchas demostraciones matemáticas, conceptos teórico-masturbatorios, fórmulas de eficiencia u optimización aplicables a una red telefónica de 1948, protocolos de comunicación obsoletos y en desuso, estrategias de programación que sólo eran útiles en los tiempos de Pascal y que hacen sangrar los ojos una vez te desatas la venda en el mundo laboral. Un doloroso y largo etcétera.

La culpa no siempre fue de los profesores. Es cierto que había algunos tan vagos que no se molestaban en renovar los contenidos de una asignatura volátil, como las que implican arquitecturas de procesadores o de sistemas operativos (Dios me libre de señalar a nadie) y te enseñaban tecnologías de hace 4 años como si hubieran sido descubiertas ayer por la tarde. Pero en muchos otros casos la culpa era del propio sistema que regula los temarios de cada titulación.

En una ocasión le confesé estas inquietudes a un profesor, y reconoció que la mayor parte de lo que estudiábamos no serviría para nada. Que un ingeniero no vale más por sus conocimientos teóricos, ni por su nota media, sino por su capacidad para resolver problemas. Y que estas asignaturas inútiles eran para enseñarnos a pensar. Pero, ¿realmente era necesario estudiar cosas inútiles para enseñarnos a pensar? No lo creo.

El desengaño estaba en el aire, ya olía a azufre. A poco de terminar, empiezas a interesarte sobre tus auténticas opciones de inserción laboral en España, y ahí es donde llega el hachazo. Asistes a charlas de gerentes de grandes consultoras, con sus flyers en papel de 120 gr y sus estandartes corporativos. Gordos, grises y calvos, te cuentan con una sonrisa triste lo que uno debe hacer para llegar a donde ellos (es decir, para cobrar un sueldo “decentillo” como oficial de infantería): echar muchas horas extra y bajarte los pantalones hasta los tobillos cada vez que se le antoje a tus superiores, que a su vez harán lo mismo con los suyos (llevándose ellos los laureles de tu esfuerzo) hasta que te quemes y te largues a oler las flores del campo. Un precio muy alto para llegar a la cima de una montaña de sufrimientos.

Las charlas de los emprendedores de start-up no auguraban un futuro mucho más prometedor, aunque pretendían ser inspiradoras. Te ponían el ejemplo de Steve Jobs hasta la saciedad (¡cansinos!), pero su discurso se centraba en cómo conseguir pasta o en cómo caerles bien a los business angels. Otros sólo hablaban para alardear de sus éxitos emprenderiles, aunque le debieran dinero hasta al cura de su pueblo. Algunos oradores insistían con fervor obsesivo en que el secreto del éxito consiste en conseguir un MBA. Probablemente tuvieran razón. ¿El problema? Que no te vale un MBA cualquiera. Si te gastas menos de 50K no te servirá para nada porque en realidad lo que vas a comprar no son los conocimientos, sino los contactos. Es decir, el apoyo “condicional” de gente que tiene pasta para que a la postre te enchufen en un puesto medio importante. Si has pedido un préstamo para estudiar un MBA de este calibre, quizás puedas amortizarlo en 10 ó 20 años. Y para entonces tú también estarás gordo, gris y calvo.

¿Veis a donde quiero llegar? Al mismo principio de todo, a la carne de cañón. A hipotecar tu vida, tu tiempo y/o tu dinero. ¿Creías que bastaban 5 años en tu Escuela Técnica Superior local?

Para terminar, os contaré una breve historia (cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia): un día estaba trabajando en mi puesto en la oficina y entonces vi mis rodillas llenas de pelos asomar bajo mis pantalones cortos de hace 2 ó 3 veranos. También vi mis chanclas del Carrefour y moví los dedos de los pies alegremente. Eso me recordó que tenía que seguir moviendo los dedos de las manos: aún tenía mucho código C++ que escribir antes de poder irme a comer a casa, aunque en ese momento no sabía que acabaría comprándome un bocata de tortilla en la cafetería de la esquina.

No hacía mucho que había dejado las aulas donde había soñado durante largos años con grandes proyectos de ingeniería, con mesas de caoba y con corbatas de color naranja. Llegué a olvidar que ganaba más dinero como chapuzas de barrio que como ingeniero forjado entre cafeína e integrales de superficie.

Y es que estudiar una ingeniería te acaba robando un trozo de alma.

También os confesaré que, aunque desengañado y cabreado, aún sigo creyendo en El Dorado. La diferencia es que ya no se encuentra donde nos habían hecho creer.

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Siempre quise ser inventor y escritor: por lo primero me hice ingeniero, y en cuanto a lo segundo, escribo aquí de vez en cuando sobre telecomunicaciones y tecnología. Me gustan los robots, los perretes y los libros (analógicos).

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19 Comentarios

  1. La frustrada de antes
    junio 22, 19:16 Reply

    ¡Muchísimas gracias por tu comentario!
    Lo he visto acertado en todo y me ha alegrado ver que contestaban.
    La verdad,me estoy matando estos últimos días a ver si recupero algo, con algo más de fuerza y optimismo. Voy a por todas,y que pase,lo que pase.
    Realmente quiero seguir en esto.Lo único que me da pena,es que parece que en el grado (o aún de momento,a mitad) no nos enseñen casi nada de programación.Esta todo más orientado a la teoría… pero ya he estado mirando cursillos un poco de todo tipo,aparte,porque es algo que me interesa pero de lo que no sé casi nada.Yo no espero “El dorado” pero sí algo de lo que pueda vivir bien haciendo lo que me gusta.Yo también estoy de acuerdo con eso de que estudiar y trabajar después en algo que no te gusta,cada día…es muy amargo.A mí me pasó,aunque no tenga mucho que ver,que quise hacer artes (me gustaba a nivel personal, no como oficio).Y lo dejé al año porque veía que tanto dibujar,empecé a cogerle manía,y eso que dibujar me gustaba.Pero me gustaba como hobby.Eso también hay que tenerlo claro.Otras cosas relacionadas con arte,como digo,estaban en escuelas privadas,y son cosas que tampoco esperaba que me pudiesen dar de comer.Lo siguiente en mi línea de lo que me gustaba eran las tecnologías en general.Y los primeros años he estado disfrutando con toda la materia de la carrera,aunque fuese dura de aprobar. Ha habido clases,o profesores,con los que he estado a gustísimo aprendiendo.Aunque luego me suspendiesen u_u.
    Es cierto que leyendo opiniones de muchos,casi te desanimas más, porque muchísimos hablan de dejarlo, de que habrían elegido otra cosa de haberlo sabido,o de que te pagan una miseria a pesar de tener muchos conocimientos que el resto no tiene.En fin.Pero como tú y otros también dicen, si eres bueno en lo tuyo,y te esfuerzas por serlo, no tendrás problemas.Y en eso,creo que yo acierto,nunca me canso de saber más.
    Bueno,voy a volver la vista a mi Haykin de sistemas de comunicaciones ,que tengo ahora en las manos, y a ver si mañana no nos complican demasiado el examen! Muchas gracias por tu comentario,de verdad :) ha sido una pequeña motivación más para seguir

  2. La frustrada de teleco
    junio 18, 17:01 Reply

    ¡Buenas! He llegado aquí,porque tal día como hoy,he sabido que tras tres años de carrera en Teleco,y repetir 3 asignaturas el semestre pasado,parece que dos de esas y una más,estan para recuperar,otra vez.Me pego desde septiembre la matada de estudiar día tras día,sin salir nunca,quedándome sin vacaciones de Navidad (así es la Upna),porque sé que si salgo un rato a dar un paseo a la tarde,sé que querré más,me entretendré…y en definitiva.No tengo vida casi.Si me pagasen un céntimo por cada vez que digo “no puedo,no tengo tiempo,tengo que estudiar” ya sería millonaria.Y todo,para sacar la misma nota que habría sacado si no hubiese estudiado nada…Volviendo a mi inicio,he llegado aquí buscando consuelo,y si soy la única que se siente así de frustrada,porque es la primera vez en estos tres años,que realmente me planteo si quiero seguir perdiendo mi tiempo de vida así,y que tal vez cualquier otra fp sería mejor. Yo sé que soy trabajadora.Me encanta aprender.Sé que no soy tonta,porque entender todos los conceptos de la carrera me cuesta cinco minutos. Pero me ponen un examen,donde no sé ni para dónde tirar, y a pesar de haber trabajado mil ejercicios…Sencillamente,suspendo.(Bueno,com el 95% de la clase)Así.Todas las horas perdidas,para nada.¿Realmente me merece la pena este sufrimiento? Siendo sincera,esto no es mi pasión.Pero no pude estudiar lo que quería porque sólo existe en escuelas privadas que mis humildes padres no podían pagar ni en sueños.Pero con tanto suspenso y tanta tercera matrícula (y si seguimos así),la cosa,se está igualando. Estoy,fracamente desilusionada con todo,y parece ser que todo lo que voy a sufrir y tener que estudiar,no va a servirme de nada,si es que algún día consigo terminar (no sé,dentro de otros 3 o 4 años). ¿Qué hacer…? No sé si dejar esto definivitamente,o seguir adelante como una valiente.Porque también sé,que dentro de lo que podemos pagar,estos estudios son lo que más me gusta.Tengo 21 para 22 años y antes bromeaba con que me casaría y aún estaría en la Upna (la pública de Navarra). Pero tal día como hoy,ya no le veo ninguna gracia… :( Parece una realidad más que nada¿Qué opináis? ¿Me podéis dar algún consuelo,o directamente abandono ya?…

    • Angel
      junio 18, 20:33 Reply

      Hola, compañera de fatigas. Créeme que entiendo perfectamente cómo te sientes y puedo decirte que no has elegido el mejor momento para leer mi artículo. Casi todos hemos pasado por ese ecuador de dudas y frustación, y puedo decirte que lo que ocurra de ahora en adelante va a depender en gran medida de la actitud que tomes.

      Para motivarte, te adelanto que ya no veo la cosa tan negra como en el momento de escribir el artículo. Es cierto que El Dorado no existe, pero sin duda tener una ingeniería te va a dar una red de seguridad laboral de la que pocos pueden presumir y privilegios como rechazar ofertas interesantes (con los tiempos que corren). Por ejemplo, a mí me bastó una tarde picando ofertas de empleo en Infojobs para conseguir una docena de entrevistas en una semana en muchas ciudades de España. Tanto para empresas multinacionales como para start-ups pequeñitas. Eso sí, casi todo lo que hay es para picar tecla (Java, .NET, web y movilidad), aunque con un poco de paciencia puedes encontrar algo de redes, administración de sistemas y seguridad en la red. Para otras áreas de teleco probablemente tendrás que irte fuera de España, pero curro hay a cascoporro.

      Es probable que al principio, con el título “pelao” te resulte complicado encontrar ofertas que no sean de becaria o puestos junior con condiciones algo precarias. Pero en cuanto ganes una poquita experiencia y te saques un par de certificaciones (CISCO, ITIL, MCTS, etc) se darán tortas para ofrecerte empleo y con condiciones bastante buenas. La clave es evitar las empresas “cárnicas”, si te interesa ya escribiré un artículo sobre ello :)

      En fin, como te digo, estudiar una ingeniería merece la pena desde el punto de que tendrás el pan garantizado, incluso dentro de España. Lo que debes plantearte es una pequeña reflexión: ¿te gustan las TIC? ¿las amas con todo tu ser? ¿disfrutas programando, o securizando una red, o testando un circuitillo? Porque esa es la clave de todo, amiga mía.

      ¿De qué te sirve tener un empleo garantizado si no vas a ser feliz en él? Si tenías pensado ser bailarina o escritora creo que no compensa el sacrificio de estudiar una ingeniería, porque el trabajo de ingeniero puede que tampoco te guste.

      Siempre puedes dedicar unos años a estudiar y trabajar como teleco, ahorrando todo lo que puedas y para entonces poder permitirte formarte para trabjar en lo que quieres trabajar. Sin duda es un plan “seguro” a medio-largo plazo. Pero, ¿de verdad quieres esperar tanto? La vida se nos pasa haciendo planes y no siempre las cosas ocurren tal y como deseamos. Mi consejo es que pongas toda la carne en el asador y te esfuerces todos los días en conseguir hacer lo que de verdad te gusta. Desde ya.

      Y si decides aguantar un poquito más en teleco, ya verás como la segunda mitad se pasa mucho más rápido que la primera. Lo peor ya ha pasado. ¡Mucho ánimo!

  3. dany
    agosto 21, 04:22 Reply

    pues hace muchos años que los estudiantes de ingenieria ya no sueñan con “el dorado” uno sabe perfectamente que si no empiezasa trabajar desde tu adolescencia no conseguiras un trabajo de nada nada por que hasta en los mas mal pagados piden experiencia .uno ya no estudia por que sueñe convertirse en iron man o llegar a hacer el jefe del desarrollo de un proyecto de software sino más bien para tener una profesion y vivir un poquito mejor que nuestros padres

    • Angel
      agosto 21, 16:52 Reply

      Así es, Dany.

      Por ponerte un ejemplo cercano: un escritor de este mismo blog (ingeniero de telecomunicación) está trabajando en McDonalds (U.K) porque el título no le ha valido de mucho sin experiencia laboral previa (del tipo que sea).

      El Dorado para mí no significa convertirte en un playboy millonario norteamericano, sino tener un trabajo y una valoración acorde a tus conocimientos y potencial.

  4. leonardo
    agosto 21, 01:34 Reply

    Es un buen articulo angel
    casi me hace llorar estoy en 8
    semestre de sistemas
    y no se q sera de mi vida despues
    de la carrera .

    • Angel
      agosto 21, 16:41 Reply

      ¡Mucho ánimo! Son tiempos difíciles, pero jamás hay que dejar de luchar.

  5. aroqui
    agosto 19, 09:25 Reply

    Grande articulo!! Muestra a al perfección lo que todo el mundo pensamos. Después de tantos años, sueldo de becario precario y que te digan en la entrevista de trabajo, muy bien, sabes muchas cosas, pero nada de esto te vale para lo que vas a hacer aquí!. La triste realidad.

  6. david
    agosto 18, 00:59 Reply

    Lo siento por ti. Yo hice un FP superior de 2 años y tampoco aprendi mucho pera sabia lo que me gustaba y lo que queria hacer. Las practicas las hice en una consultora y ahi descubri el mantra que me ha permitido ir subiendo de puesto y de nivel economico… nunca trabajes en una consultora. Siempre he trabajado en empresas no vinculadas con la informatica y desde hace dos años soy autonomo con bastantes clientes. Un buen futuro es posible, solo hace falta suerte y saber tomar las decisiones oportunas en tu visa laboral.

    • Angel
      agosto 18, 17:00 Reply

      David, no lo sientas. Yo me alegro de tener los ojos abiertos. Me ha costado unos años aprender esta lección, pero al menos no voy a “quemarme” antes de tiempo. ¡Y menos en una consultora!

      Me gustaría mucho conocer tu historia y cuáles son las lecciones que has ido aprendiendo con cada una de tus decisiones. Nos serviría de ayuda a muchos.

  7. Pablohn
    agosto 17, 21:28 Reply

    El resumen es este:
    “Y es que uno pierde la inocencia cuando deja de pensar que esforzarse es sinónimo de aprobar. Si muchos hubiéramos sabido que ésta sería una metáfora de la vida laboral quizás nos habríamos apartado de la senda de la titulitis rentabilis, o hubiéramos explorado otras vocaciones menos prometedoras.”

    Si entras en una ingeniería para aprobar, en vez de para aprender; y con titulitis rentabilis en vez de gusto por lo que haces… acabamos queriendo El Dorado, en vez de una vida tranquila con gusto por lo que haces día a día.

    • Angel
      agosto 18, 16:52 Reply

      Pablo, ¿sólo te quedas con eso? Si es así entiendo y comparto tu punto de vista. Permíteme matizarlo un poco:

      Reconozco que no sabía muy bien dónde me metía, aunque tenía clara mi vocación. Sea como sea, no creo que esté reñida con el deseo de aprender estén reñidos con un merecido/prometido El Dorado.

      También te reconozco que no he sido un estudiante ejemplar (aunque mi media académica sea superior a la media de las medias, si es que eso significa algo para alguien). Y pese a ello hay casos (hablo de mi Universidad) que a pesar de un expediente brillante repleto de M.M.H.H se han encontrado con las mismas desilusiones que yo.

      Resumiendo: que la valoración que se hace de un ingeniero (en España) está muy por debajo o no está sintonizada con el potencial adquirido durante los años de formación. Para muchas empresas sólo somos carne de cañón y nada más.

      Para mí sólo hay dos posibles salidas “fáciles”: emigrar o emprender.

  8. Gen
    agosto 17, 13:47 Reply

    Pd. Curiosa la imagen del Sonora. Igual hasta hemos coincidido alguna vez.

  9. Gen
    agosto 17, 13:42 Reply

    Te felicito. Una entrada magnífica que refleja a la perfección la realidad. Lamentablemente no ocurre únicamente en carreras de ingenierías. Yo diría que ocurre en prácticamente todas las carreras (la única diferencia quizá sea el nivel de dificultad entre unas y otras).

    Una vez una sabia profesora de universidad me dijo: Lo que estudias aquí, no te servirá de nada cuando acabes. Esto es solo una BASE. Cuando realmente empezarás a tener algún tipo de conocimiento profundo acerca de lo que estás estudiando, será cuando empieces a trabajar en ello, una vez fuera de la universidad.

    Y tiene razón. Si es así, ¿por qué nos hacen tropezar una y otra vez mientras nos rompemos la espalda estudiando? No te sé responder, sinceramente.

    Solo sé que la universidad hoy día, es un cachondeo. Sé de gente que ha conseguido mucho más haciendo un FP que yendo a la universidad (y ojo, yo también he hecho un FP, para aquellos que empiecen a decir “y qué tenéis en contra de los Fp”.) Yo no tengo nada en contra, por supuesto. Pero no es comparable un FP con una carrera de años que parecen siglos en una universidad.

    Saludos y mucha suerte.

    • Angel
      agosto 17, 20:23 Reply

      Gracias, Gen. Me imaginaba que en muchas otras carreras se darían situaciones similares. Para mí ha quedado demostrado que el verdadero aprendizaje (más allá de los fundamentos imprescindibles) comienza fuera de las aulas.

      Es una lástima que al final un título se reduzca a un papel con la firma del Rey.

      Por cierto, si me ves en el Sonora no dudes en saludarme! Brindaremos por el sistema educativo :D

  10. Occamero
    agosto 17, 13:41 Reply

    Fantástico post, por desgracia otros tantos hemos dejado de soñar y de creer en el Dorado, al menos en el mundo de la informática. Fueron muchos años de sufrimiento que literlamente acabaron con mi salud y aun ando pagando las consecuencias con problemas de ansiedad, etc.

    Así que he decidido, con 29 años, cambiar de disciplina y estudiar un FP sobre mi pasión, la gestión forestal.

    • Angel
      agosto 17, 20:06 Reply

      No eres el primero que me cuenta algo así, Occamero. Enhorabuena por el cambio de rumbo y que encuentres la plenitud profesional haciendo lo que te apasiona :)

  11. Bitacoras.com
    agosto 16, 21:24 Reply

    Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Nos prometieron El Dorado. Nos convencieron de que nuestro trabajo como Señores Ingenieros (a.k.a Masters del Universo), consistiría en arrugar nuestros elegantes culos tras una lujosa mesa de caoba. Que sólo tendríamos …

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